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Caso práctico

Hipoteca de 180.000 EUR a 25 años: fija vs mixta

Escenario para entender cuándo una mixta puede competir bien contra una fija y cuándo la estabilidad del tipo fijo sigue teniendo más valor que el posible ahorro inicial.

Última actualización: 26 de abril de 2026 Autor: Equipo de Simuloteca

Conclusión corta: la mixta puede ganar si valoras mucho una cuota inicial más baja y aceptas riesgo posterior. La fija suele imponerse cuando lo prioritario es blindar el presupuesto durante todo el préstamo.

Escenario de partida

Queremos financiar 180.000 EUR a 25 años. Comparamos dos ofertas simplificadas:

Para no engañarnos, usamos el mismo capital, el mismo plazo y unos gastos equivalentes. La variable que marca la diferencia es el comportamiento de la fase posterior de la mixta.

Qué ventaja ofrece la mixta al inicio

La mixta suele entrar mejor por dos razones. La primera es psicológica: el tipo del tramo inicial parece claramente más bajo. La segunda es operativa: durante esos primeros años la cuota puede ser inferior a la de la fija y eso alivia el presupuesto del arranque.

Si estás comprando vivienda y esperas una fase inicial con más gasto de mudanza, mobiliario o adaptación, esa diferencia de cuota puede tener peso real.

Dónde aparece la incertidumbre

El problema no está en los cinco primeros años, sino en lo que llega después. La mixta deja de ser comparable con una fija en el momento en que entramos en el tramo variable. Ahí la pregunta relevante es: ¿qué Euríbor consideramos razonable para decidir hoy?

Si el Euríbor medio posterior es moderado, la mixta puede seguir siendo competitiva. Si se mantiene alto durante tiempo, la ventaja del principio puede diluirse muy rápido.

Lectura financiera razonable

Aspecto Hipoteca fija Hipoteca mixta
Cuota inicial Más alta Más baja durante el tramo fijo
Visibilidad de coste Alta Media: depende del escenario posterior
Riesgo de tipos Bajo Concentrado a partir del año 6
Encaje típico Presupuesto estable y aversión a sorpresas Búsqueda de alivio inicial con tolerancia a incertidumbre

Qué haría que la mixta ganase claramente

En esos escenarios la mixta compra tiempo y flexibilidad. No garantiza ahorro, pero puede ser una apuesta racional si sabes por qué la eliges.

Qué haría que la fija tuviera más sentido

La fija no siempre gana en marketing, pero a menudo gana en tranquilidad. Si la decisión correcta para ti depende de dormir mejor con una cuota conocida, esa tranquilidad tiene valor económico y emocional.

Cómo llevar este caso a Simuloteca

  1. Crea una hipoteca fija con 180.000 EUR, 25 años y el TIN correspondiente.
  2. Crea una mixta con el mismo capital y plazo, indicando años de tramo fijo, TIN inicial y diferencial posterior.
  3. Prueba al menos dos escenarios de Euríbor para el tramo variable.
  4. Revisa también qué pasa si amortizas una parte del capital antes del año 6.

Ese último paso es especialmente importante: muchas mixtas mejoran mucho si planeas amortizar pronto. Sin esa hipótesis, el análisis puede quedar incompleto.

Qué detalle suele decidir esta comparación

Cuando una fija y una mixta quedan razonablemente cerca, la decisión suele moverse por una pregunta muy concreta: qué valor le das a eliminar el riesgo futuro. Si tu respuesta es “mucho”, la fija gana terreno incluso aunque la mixta luzca mejor en el tramo inicial.

Si, en cambio, aceptas riesgo posterior porque prevés mejorar ingresos, vender la vivienda, subrogar o amortizar parte del préstamo, la mixta puede convertirse en una opción mucho más defendible. La clave no está solo en el tipo. Está en qué historia financiera crees más probable para ti.

Consejo práctico: no decidas esta comparación con una sola hipótesis de Euríbor. Si una mixta solo gana en el escenario más optimista, probablemente no te está comprando suficiente tranquilidad.

Probar fija vs mixta