Seguros, nómina, tarjetas… Te explicamos cómo influyen en lo que pagas y cómo comparar ofertas con y sin vinculaciones.
Las vinculaciones (o productos vinculados) son contratos que el banco te pide formalizar junto con la hipoteca para acceder a un tipo de interés más bajo o a mejores condiciones. No son obligatorias por ley, pero muchas entidades las exigen para ofrecer su mejor TIN. Los ejemplos más habituales son:
Cada vinculación tiene un coste (la prima del seguro, la cuota de la tarjeta, lo que pierdes por no tener el dinero en otra cuenta, etc.) que se suma al coste total de la hipoteca. A cambio, el banco suele aplicar una bonificación de tipo: te baja el interés (el TIN) en X décimas o puntos. Es importante valorar si lo que ahorras en intereses compensa lo que pagas por los productos vinculados.
El coste total de una hipoteca no es solo la cuota mensual ni solo los intereses. Incluye:
Una oferta con un TIN muy bajo pero con varios productos vinculados caros puede terminar saliendo más cara que otra con un TIN algo más alto y menos vinculaciones. Por eso hay que mirar siempre el coste total y la TAE (Tasa Anual Equivalente), que en teoría incorpora gastos y condiciones. Incluso así, la TAE no siempre refleja todas las vinculaciones durante 25 o 30 años; por eso es útil simular tú mismo sumando el coste de cada vinculación año a año.
La bonificación de tipo (o descuento por vinculación) es la reducción del tipo de interés que el banco aplica si cumples las condiciones (por ejemplo, tener el seguro de hogar con ellos o domiciliar la nómina). Puede ser de 0,10%, 0,25%, 0,50% o más según el producto.
Para saber si te compensa:
En un comparador de hipotecas y de préstamos puedes introducir cada oferta con sus vinculaciones (coste y bonificación), ver el coste total de vinculaciones, el coste total de la hipoteca y la TAE, y comparar varias ofertas en igualdad de condiciones. Así ves de un vistazo qué opción es realmente más barata.
Las vinculaciones pueden tener distintos tipos de pago:
Para comparar bien, convierte todo al mismo horizonte: por ejemplo, suma todo lo que pagarías en 25 años por cada vinculación. Un seguro de hogar de 150 €/año son 3.750 € en 25 años; una tarjeta de 10 €/mes son 3.000 € en el mismo plazo. Esas cifras deben sumarse al resto del coste de la hipoteca para ver el total desembolsado real.
Simula hipotecas con vinculaciones y compara el coste total.
Ir al comparador de hipotecas y de préstamos →También te puede interesar: Guía de tipos de hipoteca (fija, variable y mixta) y cómo elegir entre hipoteca fija, variable o mixta.