El interés se revisa periódicamente según el Euríbor. Te explicamos cómo funciona y cómo comparar ofertas.
En una hipoteca a tipo variable el interés no es fijo: se revisa cada cierto tiempo (normalmente cada 6 o 12 meses) en función de un índice de referencia, que en España suele ser el Euríbor. El tipo que pagas es la suma del Euríbor (en la fecha que aplique tu banco) más un diferencial fijo que marca la entidad. Por ejemplo: Euríbor + 0,50%.
El Euríbor (European Interbank Offered Rate) es el tipo al que los bancos se prestan dinero en el mercado interbancario. Se publica diariamente y tu contrato indicará qué Euríbor se usa en cada revisión (p. ej. el publicado a 12 meses el mes anterior a la revisión). El diferencial es el margen que suma el banco y no cambia (p. ej. +0,50%). Cuanto menor sea el diferencial, más barata será la hipoteca variable en relación con otras ofertas.
Puede interesarte si crees que los tipos se mantendrán estables o bajarán, si buscas una cuota inicial más baja y puedes asumir que suba en el futuro, o si prevés amortizar o cambiar de hipoteca en unos años. Comparar el diferencial entre varias ofertas es fundamental: pequeñas diferencias (p. ej. 0,10%) se notan mucho a largo plazo.
Simula hipotecas variables con distintos Euríbor y diferenciales y compáralas.
Ir al comparador de hipotecas y de préstamos →El diferencial, la periodicidad de revisión y los gastos (apertura, vinculaciones) cambian entre entidades. Con un comparador de hipotecas y de préstamos puedes introducir varias ofertas a tipo variable, simular con el Euríbor que consideres (actual o esperado), incluir el coste de las vinculaciones, ver la cuota y el coste total, y compararlas entre sí o con fijas y mixtas. En Simuloteca puedes hacer estas comparativas de forma gratuita.
Más información: Guía de tipos de hipoteca · Hipoteca fija · Hipoteca mixta