Primero un período a tipo fijo; después, tipo variable. Te explicamos cómo funciona y para quién puede interesar.
Una hipoteca mixta combina dos fases: una primera etapa a tipo fijo (por ejemplo 3, 5 o 10 años) y una segunda etapa a tipo variable (normalmente Euríbor + diferencial) durante el resto del plazo. Así tienes cuota estable al inicio y, después, la cuota pasa a revisarse como en una hipoteca variable.
Durante el tramo fijo pagas un interés (TIN) acordado que no cambia; la cuota es la misma cada mes. Al terminar ese período, el préstamo pasa al tramo variable: se aplica el Euríbor (revisado periódicamente) más un diferencial. La cuota puede subir o bajar a partir de ese momento. En el simulador puedes ver tanto la cuota del primer tramo como la cuota estimada del segundo (según el Euríbor que introduzcas).
Puede encajar si quieres tranquilidad los primeros años (por ejemplo tras la compra) y estás dispuesto a asumir que luego la cuota pueda variar. También si crees que a medio plazo los tipos podrían bajar y quieres poder beneficiarte en la fase variable. Es importante simular bien ambos tramos y comparar varias ofertas mixtas (y con fijas y variables) para ver el coste total y la TAE.
Simula hipotecas mixtas y compáralas con fijas y variables.
Ir al comparador de hipotecas y de préstamos →La duración del tramo fijo, el TIN de ese tramo, el diferencial del tramo variable y los gastos (apertura, vinculaciones) varían entre entidades. Con un comparador de hipotecas y de préstamos puedes introducir varias ofertas mixtas, incluir el coste de las vinculaciones, y ver la cuota del primer tramo, la cuota estimada del segundo (según el Euríbor que indiques), el coste total y la TAE. Así puedes comparar mixtas entre sí o con hipotecas fijas y variables. En Simuloteca puedes hacer estas comparativas de forma gratuita.
Más información: Guía de tipos de hipoteca · Hipoteca fija · Hipoteca variable